He terminado una historia. ¿Ahora qué?

A la mayoría nos ha pasado: después de muchas horas de trabajo, de escribir párrafo tras párrafo y borrar otro tanto, y de corregir durante horas interminables (con eso puedo ayudaros), por fin hemos escrito el tan ansiado punto final. Nuestra historia está lista para que la lean. Es en ese momento cuando nos asalta la temida pregunta: ¿ahora qué?

Dependiendo de tus intereses, tal vez tengas en mente varias editoriales a las que mandarles el manuscrito (sobre todo, si se trata de una novela), o quieras presentar tu texto a algún concurso.

Si no, tal vez quieras publicarlo en internet por tu cuenta y ofrecerlo a ese nicho global y casi infinito de lectores que nos ofrece la red. Las preguntas entonces pasan a ser ¿dónde lo subo?, ¿qué plataforma me conviene más?, seguidas de la incertidumbre sobre si ofrecer el texto de forma gratuita o a cambio de un pago (económico o no).

Si esta última situación es la tuya, sigue leyendo.

1. Wattpad

Por supuesto, la plataforma de publicación de historias por excelencia debía estar en esta lista.

Wattpad nos ofrece un escaparate impagable para mostrar nuestra historia al mundo. Su comunidad hispanohablante es muy amplia, permite un nivel de conexión y comunicación con el lector que no permite ninguna otra y, además, tiene un programa de historias pagadas con el que, si tenemos suerte y la plataforma decide seleccionarnos para formar parte de él, podremos ganar dinero con nuestra historia.

Como aspecto negativo, habría que señalar que no da demasiadas opciones para formatear el texto. Además, a veces la comunidad puede resultar algo abrumadora, y las historias allí publicadas suelen tener el estigma de ser de «poca calidad«, a pesar de que hay de todo y se está intentando luchar un poco contra ese tópico desde la comunidad de escritores.

2. Lektu

Lektu ha sido mi gran descubrimiento de 2019. Se trata de una plataforma de contenido digital en la que podemos subir archivos para que los demás los descarguen. Está enfocada principalmente a ebooks y ecómics, pero se pueden subir también podcasts, música y vídeos, y además permite la venta de libros físicos por las editoriales o los propios autores.

¿Lo mejor? Su sistema de precios. Como creador, puedes elegir qué tipo de pago quieres recibir por el archivo de tu historia, y algunas de las opciones que ofrece son realmente interesantes:

  • Precio fijo: asignamos un precio al texto y eso será lo que paguen los lectores por él. Podemos ofrecerla de forma gratuita si ponemos 0€ de precio fijo.
  • Pago social: muy útil cuando queremos conseguir difusión. En este caso, el pago por nuestra historia será un mensaje en Twitter o Facebook con un enlace para que otras personas puedan llegar a descargarlo.
  • Precio dinámico: damos la opción a quien lo compra de pagar una cantidad entre unos márgenes de precio mínimo y máximo que establecemos previamente.
  • Dinámico con desbloqueo: es una forma de premiar a aquellas personas que paguen más que el resto. Después de establecer un precio mínimo y un precio máximo, aquellas personas que paguen más que la media de pagos hasta ese momento recibirá una edición especial de nuestra historia (a la que podemos añadir material extra, o cualquier cosa que se nos ocurra).
  • Paga si te gusta: ofrecemos el texto de forma gratuita y al cabo de un tiempo la plataforma envía un mensaje al lector para decirle que, si quiere, puede pagarnos una cantidad que hayamos establecido como «premio» por un trabajo bien hecho.
  • Pago por follow: parecido al pago social, esta opción hace que para poder descargarse nuestra historia el lector deba seguirnos en Twitter.

Como veis, todas estas opciones nos dan mucho juego a la hora de sacarle partido a nuestro texto. Como desventajas, sin embarco, se me ocurren dos principalmente: la primera es que es una plataforma bastante fría a la hora de establecer contacto con el lector, y actúa más como una tienda que otra cosa; la segunda es la dificultad de conseguir difusión o nuevos lectores si no somos ya conocidos en redes sociales, hacemos mucha promoción o tenemos un círculo muy amplio.

3. Blogs personales

Hay muchas plataformas de blogs en las que podemos alojar nuestros escritos, aunque las más comunes son Blogger, WordPress, Tumblr y Pillowfort.

Publicar en un blog personal es una buena opción para aquellos a quienes nos gusta tener un rinconcito en internet al que llamar nuestro. Nos permite modificar más el formato y la presentación de nuestro texto que otras plataformas y nos ofrece una interacción media con los lectores mediante los sistemas de comentarios y la posibilidad de que se suscriban a nuestras publicaciones por correo electrónico.

Como desventaja, estaríamos hablando de nuevo de la dificultad de llegar a una audiencia amplia si no trabajamos mucho en nuestra promoción.

4. Amazon

Si nuestra historia tiene una longitud más o menos considerable (no se trata de un relato corto) podemos plantearnos la opción de venderla en Amazon, en su programa Kindle Direct Publishing, después de maquetarla correctamente. Si además es inédita, podemos incluirla en el programa de Kindle Unlimited, en el que las personas que paguen la suscripción mensual podrán leerla de forma gratuita y a nosotros nos pagarán por número de páginas leídas.

Es una opción que podemos tener en cuenta si queremos sacar algún tipo de beneficio de nuestra historia y aprovechar las ventajas de estar en las filas de un gigante como es Amazon.

Aunque no tiene coste ninguno para el autor, sí que es verdad que la plataforma se queda un tanto por ciento de los beneficios de la venta, lo que también deberemos tener en cuenta.

5. Google Docs

Creo que, de todas las plataformas que he recomendado, esta es la menos ortodoxa. Google Docs es un procesador de textos online que funciona en relación con Google Drive, un sistema de archivos en la nube donde guardar nuestros documentos.

¿Por qué la recomiendo entonces como forma de compartir nuestras historias? Por la posibilidad que ofrecer de invitar a otros usuarios para que «colaboren» en nuestro documento.

A la hora de compartir un documento mediante enlace, nos da la opción de que aquellos que tengan el enlace solo puedan leer, puedan leer y comentar o puedan editar. Obviamente, la última opción queda descartada, porque no queremos que nadie edite nuestro texto, pero las dos primeras son una buena forma de permitir la lectura de nuestra historia y, si nos gusta la interacción con los lectores, permitir que nos dejen sus opiniones en el propio texto (de forma muy similar a como hace Wattpad).

¿Contras de utilizar Google Docs? Que no deja de ser un procesador de textos y que a algunas personas puede resultarles incómodo seguir el enlace para leer la historia en la nube de otra persona.

Hasta aquí este pequeño resumen de las plataformas más populares (y una que no) para ofrecer nuestros textos en Internet, aunque estoy segura de que conocéis muchísimas más. ¿Cuál es vuestra preferida?

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