La ortografía de los puntos suspensivos

Otro de los errores que suelo encontrarme en los textos que corrijo tiene que ver con la puntuación y la ortografía referente al uso de los puntos suspensivos. Este signo ortográfico, formado por tres puntos consecutivos (sin espacio entre ellos y solo tres: ), tiene distintos usos y normas, de los que quiero hablaros a continuación.

¿Para qué se usan los puntos suspensivos?

En general, los puntos suspensivos nos indican que un enunciado ha quedado incompleto, lo que puede deberse a múltiples factores; desde una pausa en el discurso (silencios de los personajes, por ejemplo) hasta marcar el final de una enumeración abierta (con el mismo uso que se le daría a la palabra etcétera).

En literatura, los utilizaremos sobre todo en los diálogos, para expresar duda, desconcierto, preocupación…; mientras que en textos académicos, los utilizaremos principalmente para señalar que falta parte de una cita (entre paréntesis o corchetes) y para las enumeraciones.

¿Cómo se utilizan?

Hay unas normas básicas que debemos tener en cuenta si vamos a utilizar los puntos suspensivos en nuestros textos y que tienen relación con su concurrencia con otros signos. La información que os traigo aquí está sacada de la Ortografía de la RAE (2010), y os recomiendo consultarla para ampliar información. Un buen resumen sería:

  • Los puntos suspensivos se escriben siempre pegados a la palabra a la que siguen y separados de la palabra o signo siguiente (Estoy cansada… Creo que me iré a dormir).
    Excepción: si los puntos suspensivos van seguidos de otro signo de puntuación (coma, dos puntos…), no se deja espacio (He comprado patatas, pan, aceite…, pero se me han olvidado los huevos).
  • Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, la palabra siguiente debe escribirse con mayúsculas; si el enunciado continúa tras ellos, con minúscula. (El caso es que si lloviese… Mejor no pensar en esa posibilidad / Estoy pensando que… aceptaré).
  • Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no hay que añadir el punto de cierre, ya que los puntos suspensivos actuarían como punto y seguido, aparte o final.
    Excepción: si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, y se escribirían cuatro puntos en total (Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón….).
  • Para utilizar comas, punto y coma, dos puntos… detrás de los puntos suspensivos, se debe puntuar de acuerdo a las normas generales de puntuación; es decir, para comprobar si hemos puntuado bien, bastará con omitir los puntos suspensivos. Debemos tener en cuenta que los puntos suspensivos siempre anteceden a la coma, los dos puntos y el punto y coma. Por ejemplo, para la frase «Emilio, venga usted un momento», si queremos añadir tres puntos, quedaría «Emilio…, venga usted un momento», y no «Emilio,… venga usted un momento» (la coma debe ir detrás, no delante) ni «Emilio… venga usted un momento» (si omitimos los tres puntos, la frase quedaría «Emilio venga usted un momento», y nos faltaría la coma de vocativo).
  • En cuanto a los signos de exclamación y de interrogación, los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre si el enunciado está incompleto y detrás si está completo (¡Si te dije que…! Es inútil, nunca haces caso a nadie / ¿Me habrá traído los libros?… Seguro que sí).

Esta sería una guía rápida que tener a mano para consultar en un momento cuando estamos escribiendo; sin embargo, os recomiendo acudir a la RAE para profundizar más en este tema. Si tenéis alguna duda, podéis dejármela en comentarios e intentaré resolverla en próximas entradas.

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