¿Y si tu peor cliente ya hubiera sido el amor de tu vida?
Gonzalo está pasando una mala época.
O, más bien, está pasando OTRA mala época. Entre que la multinacional cafetera donde trabaja de barista lo tiene explotado, los clientes desagradables, el sueldo de mierda y que no encuentra empleo de lo suyo ni para atrás, se siente atrapado en una pesadilla.
Lo único bueno en su vida es su novia Bego, con la que lleva ya diez años. Aunque eso también le estresa. No ella, claro, sino las expectativas de su familia (podrida de dinero). Siempre preguntando cuándo van a casarse, cuándo van a dejar ese cuchitril alquilado, cuándo va a buscarse Gon un trabajo «de verdad».
Y eso que aún no sabe la que le espera. Porque en cuanto el oh gran tiktoker apicultor, Reyes Cisneros, le planta una reclamación de proporciones bíblicas alegando que su café «sabe a sangre», su vida, ya de por sí desgraciada, cae cuesta abajo y sin frenos.
Primero vinieron los sueños. Esos sueños en los que él es un soldado de un reino inexistente y Reyes un espía enemigo. Y Gon los achacaría al estrés postraumático por la puñetera reclamación si no fuera porque Reyes tiene exactamente los mismos sueños.
Y eso que es una pesadilla. Una pesadilla de la que no va a poder despertar.

Título: Con la miel en los labios.
Escrito por: Irene Morales.
Editorial: Umbriel (Grupo Urano).
Primera publicación: 2026.

Este libro ha sido mi primer cinco estrellas de 2026. Llevaba con ganas de leerlo desde que la autora comenzó a hablar de él en redes mientras lo escribía, hace muchísimo, y en el momento en que supe que se iba a publicar me apunté la fecha en la agenda. El mismo día de su publicación ya lo tenía, y si he tardado algo más en leerlo ha sido porque me obligaba a ir despacio y porque me pilló por medio un viaje y no quise llevármelo porque ya cargaba demasiado peso. Me habría durado tres días si no.

Por un lado, me daba miedo que esas expectativas que le tenía hicieran que luego no lo disfrutara tanto, y por otro lado estaba segura de que iba a gustarme porque parecía escrito para mí. Y oh, boy. Menudo viaje.

La novela se desarrolla en dos momentos temporales (¿dos mundos distintos, más bien?): por un lado, tenemos un ambiente contemporáneo, en el Madrid gentrificado de las franquicias de cafeterías y los mercadillos navideños en plazas, y por el otro un reino ficticio al que los protagonistas se refieren como el pasado si bien no coincide con ningún pasado que haya existido en nuestro mundo.

La trama contemporánea me ha tenido obsesionada hasta el punto de llegar a soñar con los protagonistas en más de una ocasión. Es tan realista, tan cercana, y los personajes resultan tan coherentes que sientes que los conoces, que un día vas a ir paseando por Madrid y te los vas a encontrar.

La parte de René y Kara, por el contrario, se nos muestra con cuentagotas, trocito a trocito, a través del filtro de lo que va entendiendo Gonzalo, lo que nos lleva a veces a malinterpretar algunos puntos clave y a verlos de forma sesgada. Creo que la autora lo ha hecho muy bien en ese sentido, tanto en la forma de dosificar la información como en irnos desvelando el pasado de Gon y Reyes de forma que no resulte tediosa, mantenga nuestro interés y nos deje espacio para formarnos nuestras propias teorías.

Y qué hablar de la parte romántica. Está tan bien trabajada que la noche en que terminé el libro me pasé dos horas tragando techo y rumiando antes de empezar a llorar. Y una vez empecé no pude parar, y el duelo me duró varios días. Y me ha llevado a querer escribir un fanfic que ya he empezado. Hacía muchísimo que un libro no me afectaba tanto y creo que eso habla muy bien de lo que ha conseguido la autora.

—Mi madre decía que no hay futuro en las abejas. Que están vivas, pero también muertas. —Reyes se detuvo entre dos colmenas—. Pero a mí me daba igual tener un futuro muerto porque era mío. Por eso me abrí el canal. Quería… compartir todo esto.

  • Te lo recomiendo: si tus etiquetas favoritas de AO3 son reincarnation AU y soulmates.
  • No te lo recomiendo: si buscas algo ligero y de desconexión.
  • Lo que más me gustó: lo realistas que son las reacciones de los personajes.
  • Lo que menos: diría que la construcción del mundo de Kara y René, no es que esté mal hecha ni mucho menos y es muy original, pero a mí no logró interesarme tanto como otros aspectos del libro.
  • Ten en cuenta: la violencia que se describe, aunque no es excesivamente explícita.
  • Sobre la edición: rústica con solapas, bastante aceptable. Hay algunas erratas, más numerosas conforme nos acercamos al final, pero nada que entorpezca la lectura.

Viviera las vidas que viviera, coincidieran las veces que coincidieran en ellas, Kara no debía olvidar hasta qué punto René ax Nazcar le hacía dudar de lo innegable: de que, de ser hallados sus huesos enterrados con los suyos, sería por haberse destruido el uno al otro y no por haber deseado renacer juntos.

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