
¡Que empiecen los septuagésimo sextos Juegos del Hambre!
Katnis Everdeen ha sobrevivido dos veces a Los Juegos del Hambre, pero no está a salvo. La revolución se extiende y, al parecer, todos han tenido algo que ver en el meticuloso plan, todos excepto Katniss. Aun así su papel en la batalla final es el más importante de todos. Katniss debe convertirse en el Sinsajo, en el símbolo de la rebelión… a cualquier precio.
Hace como mil años que terminó la lectura conjunta de la saga y a mí todavía me queda por leer Balada de pájaros cantores y serpientes, pero no pasa nada. Ya sabéis que yo defiendo el slow reading como forma de vida y que intentar leer más y más rápido solo por cumplir retos o tener «contenido» que subir es lo que me lleva directamente al bloqueo.
Sinsajo, para mí, es el peor libro de los tres de la trilogía de Los juegos del hambre original. Y no es que sea malo, ojo, es solo que en ciertos aspectos es tan diferente a los anteriores que a ratos parece que estés leyendo otra historia. Aquí está todo en ruinas, hay personajes desaparecidos, otros que ya no se parecen a la versión de ellos que conocemos y algunos nuevos que, dado el contexto en el que se desarrolla la historia, cuesta un poco que lleguen a importarte.
Me alegra haber vuelto a leerlo «de mayor», porque hay muchos aspectos (las secuelas de la guerra, el estrés postraumático, la propaganda…) que se me pasaron bastante por alto la primera vez. Creo que están bien representados, aunque a un nivel básico y evidente (tampoco es que podamos pedir aquí una profundización a nivel de ensayo), y sobre todo me gusta ver la propaganda no solo desde el lado de quien la recibe sino también desde el de quien emite la suya propia.
Lo que te consigue ayuda no es la lástima, sino la admiración cuando te niegas a rendirte.
Se ha criticado mucho que este libro es equidistante, que se posiciona en el «ambos extremos son malos», y lo tuve presente en la relectura para ver qué conclusión sacaba yo. Por mi parte, no he visto esa equidistancia (o no es tan evidente como creía que iba a ser), sino más bien creo que el libro transmite un mensaje de «hay que rechazar la tiranía, venga del lado que venga» que tampoco me parece mal. (Spoiler gordo: los primeros pasos de Coin después de ganar la guerra iban a ser celebrar otros Juegos del hambre y mandar asesinar a cualquiera que se oponga -o tenga un mínimo de dudas- a que ella sea presidenta, si eso no es un Snow 2.0…).
A rasgos más generales, por un lado he sentido que no pasaba nada relevante en el libro y por otro que era un cierre apresurado de la trilogía. A ratos, supongo que porque estamos todo el rato dentro de la cabeza de Katniss (y Katniss está muy mal), parecía más un libro de personajes, lo que no cuadra del todo con la enorme importancia que tiene todo lo que ocurre en la trama. Si tuviera que describirlo en una palabra, sería: caos. Lo que supongo que no está mal para un libro que narra una guerra civil desde la perspectiva de una chica que se ve empujada a liderar la rebelión simplemente por haber intentado sobrevivir a base de tomar decisiones cuestionables.
⭐ Te lo recomiendo: si quieres encontrar una buena representación del trauma en la guerra.
⭐ No te lo recomiendo: si te aburre el politiqueo.
⭐ Sobre la edición: como siempre, la traducción es muy buena y se lee de maravilla. Mi edición es de bolsillo, así que en ese sentido pues sin más: barata y correcta.
Creo que Peeta dio con la tecla al comentar que nos destruyéramos entre nosotros para dejar que otra especie más decente ocupara nuestro lugar. Porque algo falla estrepitosamente en unas criaturas capaces de sacrificar a sus hijos para zanjar sus diferencias. Da igual cómo se justifique.
Título: Sinsajo (Mockingjay). Los juegos del hambre, 3.
Escrito por: Suzanne Collins.
Traducción de: Pilar Ramírez Tello.
Editorial: B de Bolsillo (Penguin Random House).
Año: 2020.